El valor del cuidado

¿Te has parado a pensar en cómo te gustaría sentirte si tuvieras que ser cuidada o cuidado?

En Valenia lo tenemos claro: llegado el momento, nos gustaría que nos cuidaran con cariño, con respeto y con humanidad. Este es el valor que queremos darle al cuidado. Y creemos que ese valor se construye en dos direcciones: hacia quien recibe el cuidado, y hacia quien lo da.

La dignidad de quien recibe el cuidado

Cuando nos sentimos mal, cuando estamos enfermos o cuando necesitamos ayuda, todos queremos que nos cuiden, que nos traten bien, que entiendan por lo que estamos pasando y se pongan en nuestro lugar.

Si a esta sensación se une el tener que dejar que otra persona haga por nosotros lo que antes podíamos hacer solos, puede aparecer mucha frustración, vulnerabilidad e incluso una pérdida de la dignidad como persona.

Es ahí donde el cuidado cobra especial importancia. A través de la empatía, del respeto y de ponerse en el lugar de la otra persona, el cuidado puede hacer que ese momento de frustración y vulnerabilidad se convierta en aceptación, en un momento donde la persona vuelva a sentirse digna.

La dignidad de quien cuida

Pero en Valenia, el valor del cuidado también hace referencia al valor que le damos a las personas que cuidan, a su profesión. El personal auxiliar, los trabajadores que asisten a otras personas, hacen un trabajo valiosísimo. Le dan a otra persona la oportunidad de poder cuidarse, de realizar sus actividades más básicas, de seguir sintiéndose persona, de seguir viviendo.

Por eso creemos que una parte importante para conseguir un cuidado de calidad es que quienes se dedican profesionalmente a cuidar sientan que su trabajo también es digno, que son respetados, y que se sienten cuidados en sus propios puestos de trabajo. Y sentirse cuidado en el trabajo no es solo una cuestión de trato: es también contar con la formación y las herramientas necesarias para enfrentarse cada día a situaciones que, sin ellas, desgastan.

Cuando cuidar bien también significa cuidarse a uno mismo

Un trabajador que conoce técnicas de movilización adecuadas, que sabe cómo adaptar cada ayuda a la persona que tiene delante y que cuenta con el respaldo de su empresa, se mueve con más seguridad. Y esa seguridad se nota en el cuerpo: menos tensión, menos sobreesfuerzos, menos lesiones acumuladas con el tiempo.

Así, la dignidad del trabajador y su salud física no son dos cosas separadas, sino la misma cosa vista desde dos ángulos. Un profesional que se siente valorado, formado y acompañado cuida mejor, se sostiene mejor en el tiempo, y transmite ese mismo respeto a la persona que atiende.

Cuidar no es fácil. Por eso creemos que darle a esta profesión el valor que necesita es clave: para que trabajadores y usuarios vivan este servicio con el respeto que se merece, y para que ese cuidado se pueda sostener en el tiempo, sin desgastar a quien lo hace posible.

¿Quieres que en tu empresa el cuidado empiece por cuidar a quien cuida?

Soy Sonia Alcaide, fisioterapeuta especialista en neurología, y desde hace casi 12 años acompaño a personas en situación de dependencia, a sus familias y a los profesionales que las cuidan.

En este espacio comparto parte de lo que he aprendido durante todos estos años: conocimiento, experiencias y reflexiones para comprender mejor el cuidado y hacerlo más humano, digno y sostenible para todos.

Porque hablar de cuidar también significa hablar de quienes cuidan.

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Contenido del artículo

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Valenia nace para ayudar a empresas y profesionales del sector sociosanitario a reducir la sobrecarga y afrontar el cuidado con más herramientas, más seguridad y una mirada más humana.

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